Para prepararse para el invierno, las personas mayores deben mantenerse abrigadas, hidratarse adecuadamente y tener una buena alimentación, además de mantenerse activas física y mentalmente. Es crucial prevenir infecciones mediante la vacunación y la higiene, asegurar un ambiente cálido y seguro en casa con una calefacción adecuada, y mantener un seguimiento médico regular.
Salud y prevención
- Vacunarse: Asegurarse de tener al día las vacunas contra la gripe y el neumococo.
- Higiene: Lavarse las manos frecuentemente y evitar tocarse la cara. Usar mascarilla en lugares concurridos si es necesario.
- Hidratación: Beber suficiente agua, infusiones o caldos, incluso sin tener sed, para evitar la deshidratación. Evitar el exceso de alcohol.
- Alimentación: Consumir frutas, verduras y alimentos ricos en vitaminas y minerales para mantener el sistema inmune fuerte.
- Seguimiento médico: Tomar los medicamentos recetados y mantener visitas médicas regulares.
Calidez y seguridad en el hogar
- Calefacción:
Usar calefacción eléctrica o radiadores. Mantener los ambientes ventilados y evitar estufas que contaminen, como las de leña o parafina.
- Temperatura:
Mantener la casa a una temperatura de al menos 18°𝐶.
- Abrigarse:
Usar varias capas de ropa en lugar de una sola y abrigar cabeza, manos y pies con gorro y guantes, especialmente al salir.
- Seguridad:
Poner calefactores portátiles lejos de materiales inflamables y apagarlos cuando no se estén usando. Cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes de aire.
Actividad y bienestar
- Ejercicio físico:
Mantenerse activo con caminatas cortas en días soleados o haciendo ejercicios en casa, como estiramientos o tareas domésticas.
- Estimulación mental:
Realizar actividades como leer, hacer puzles, juegos de mesa o manualidades para mantener la mente activa.
- Bienestar emocional:
Evitar el aislamiento social. Mantenerse acompañado y realizar actividades que generen bienestar emocional.